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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Epifanía

"Virtual o real-mente" 80 x 80 cm. Acrílico sobre tela - Mariana Gabor.

La agonía de volar me regocija
lánguidas alas que no quieren abrirse


incierto destino
jamás habitado


¿tan aislados estamos
que nada más ofrece libertad?


mariposas agonizan en mis ojos.


*Poema publicado en la Antología Minúsculas de Otoño, Editorial Equinoxio (Mendoza 2016).

domingo, 30 de noviembre de 2014

VII


Todas tus guerras perdidas te dejaron lunares en la espalda
los recorro uno a uno, incesante,
hasta hacerlas completamente mías.

Quedaste limpio como un pájaro recién bañado 
y con el pico refregándome en la panza,
pero no daré la vuelta a verte.

Los mejores errores son aquellos
de los que no te queres arrepentir ni arrepentido;
y un poema que no te gusta no lo asesinas,
se lo edita hasta que mejora.

Me emborracho y vomito poesía,
es la manera más decente que he encontrado para escapar de tus besos,
y sobre besos hay mucho escrito.

Amar, esa desbordada sensación de saciedad
y de terror análogas.
Nos engañan en la cara, y no nos cuestionamos.

El amor no existe, dijiste, 
"es un estado que no todos alcanzamos".
Y desde ese momento no exististe para mí.
Porque cuando hay amor, no existe razón.

Tus ojos son las dos últimas puñaladas que necesito para acabar conmigo.
Y si no me salvo de tu vida,
que la poesía me salve de la muerte.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Locura


La luna me mira con sus ojos monteses 
y me intercepta;
noche abismal que me sumerge en tu recuerdo.

El olvido cada vez más lejano, 
indiscreto, 
juega con mi memoria y se vuelve místico 
(e ineludible).

Tiemblan mis labios de deseo,
y este cuerpo 
que aún guarda tu perfume 
que invade mi nido.

Las vigas de ésta cárcel no quieren abrirse, 
estás condenado a morir 
entre las rejas de mi corazón.

Sabor intrin-seco a misterio 
y el calor que solo tu cuerpo junto al mío 
puede azuzar, 
¡cómo dejarte ir! ¡así!

Estamos hastiados de luchar contra un huracán 
que nos vuelve siempre al principio, 
sin salidas y sin final.

martes, 4 de noviembre de 2014

Ágape III


Y en medio de la penumbra,
entra un rayo de luz
que busca amparo en la oscuridad,

Atemorizada repito tu nombre,
 no quiero despertar.

Tu voz me envuelve, me exprime y me expira.

El pecado se hace sangre
y mi boca no respira,

Me ahogo en tu elixir.

sábado, 25 de octubre de 2014

Fiero Amor (ALFONSINA STORNI)

Oh, fiero amor, llegaste como la mariposa.
Cuando comienza Octubre se aproxima a la rosa;
era silencio todo, era silencio abierto
a sombras misteriosas como el ojo de un muerto.

Yo era la misma sombra, yo era menos, yo era
una cosa durmiente que ni sueña ni espera,
cuando el vuelo de aquella mariposa celeste
me hizo gorjear de pronto como un pájaro agreste.

Oh, cien soles se alzaron por el lado de oriente,
oh, cien ríos corrieron por la misma pendiente,
oh, cien lunas de plata brillaron en el cielo
y cien altas montañas emprendieron el vuelo.

Abrí los brazos: tuve la divina locura
de tocar con mis dedos las cosas de la altura.
Abrí los ojos: tuve la divina tristeza
de beber con los ojos la celeste belleza.

Lloré, lloré sin tregua; grité: Corazón mío,
detente en el camino que lleva al desvarío;
pero el corazón mío fue una gota de cera...
Dios, ¿qué pudo esa gota contra la primavera?...

Fiero amor: en tus manos yo he soltado mi vida;
acógela: Paloma que se posa rendida
en las garras sangrientas, ya no bate las alas:
muere de lo que vive; vive de lo que exhalas.

Bien sé que no hay cien soles que nazcan en oriente,
bien sé que no hay cien ríos por la misma pendiente,
bien sé que no hay cien lunas que brillen en el cielo,
bien sé que no hay montañas que se alarguen al vuelo.

Bien sé que las palomas ciegan sus ojos, dejan
en el nido las plumas, las auroras se alejan,
caen las hojas, viene el otoño, la muerte,
y se agrisan los días, y se agrisa la suerte.

Pero soy una esclava del dolor y lo adoro
como adora el avaro el sonido del oro:
oh, terrible tormenta de relámpago y rayo,
en tu fuego revivo, en tu fuego desmayo.

Fiero amor: soy pequeña como un copo de nieve,
fiero amor: soy pequeña como un pájaro breve,
triste como el gemido de un niño moribundo,
fiero amor, no hallarías mejor presa en el mundo.

Ninguna moriría más ligero en tus garras,
ninguna moriría más pronto en tus amarras.
Alumbra, sol naciente... Naturaleza, crece:
sobre la vida oscura la muerte resplandece.

*Alfonsina Storni (Sala Capriasca, Suiza 29/5/1892 – Mar del Plata, Argentina 25/10/1938)
Poeta y escritora Argentina.

jueves, 23 de octubre de 2014

Inocencia


Los muñecos miran cansados de respirar mi ausencia
un río de insaciedad esperanzada en mi alma sin final.

¿tanto perdimos que ya no soñamos con ganar?

una medalla con el N°4 cuelga del respaldo de mi cama 
unos cuantos carnets me refriegan en la cara quién fui y quién soy
el cargador del celular sigue enchufado
                                                (no aprendí a desconectarlo cuando no lo uso)
y se me ha convertido en una mala costumbre
desde que no volví a mi casa
                                 a mi cama
los calzados siguen con su orden habitual
amontonados
y mi ropa entra como puede en mi pequeño placard

extraño los grandes espejos del cuarto
la cortina azul que no dejaba pasar la luz del sol
y el roce de tu piel en la madrugada
pero sobrevivo

a veces
                                                        mi gata acompaña mis noches de insomnio
y otras aprieto fuerte los ojos para no llorarte
porque no te has muerto
solo dejamos de mirarnos.

* De Así de loca, Ediotorial Pensamientos. Tucumán, 2016.

sábado, 18 de octubre de 2014

Malaventuranza


Tú, 
el más cruel y frágil traidor
antecesor de un sueño.

¿Cuántas mariposas mató tu soledad?
¿Cuánta inocencia cabe entre tus labios?

Añorada y valiente juventud
fantasmas del pasado asechan.

Desierto tardío, llegaste.

¿Qué hay después de la muerte?
Sino la eterna nada que vaga incesante,
hastiada de recuerdos.

martes, 19 de agosto de 2014

Agosto


Las semanas nos pisan los talones,
y nosotros pisamos un mes sin olfatearnos las heridas.

Agosto. 

Agosto sordo que una vez acunaste nuestros sueños devenidos en primavera.
mes con aroma a salmón rosado, 
sabor a vino tinto y recuerdos flamencos. 
Mes de encuentro.

Un español con trazos azulados nos enseñó a darnos la mano,
y así hicimos el amor 
hasta que la psicosis de un toque de piano 
te puso a dudar si fuimos lo que quisimos el uno del otro.

Supiste que el amor es un calor intenso 
que te consume por dentro hasta devorar lo mejor de ti 
y sacarlo afuera de la peor manera, 
desanimado, 
sin un vínculo que conecte tus noches con mis mañanas.

Sos el espacio vacío entre la cena y el desayuno, 
un clonazepan a las 3 de la mañana, 
todos esos discos que no volveré a escuchar 
para no recordar que un día te quise cómo jamas me quise a mi.

Agosto.

Agosto que nunca fuiste chocolate
Mes sin prisa, te apuraste... y nos fuimos sin despedirte,
sin mirarte de frente para decirte la verdad:
Que nunca nos quisimos, que fuimos presos de una condena inventada por la pasión.

El arte de querernos nos queda grande y quedamos con el amor en previa
Hoy el destino se nos ríe a carcajadas.

Si la vida esta hecha de poesía, 
como dice Borges, 
la próxima vez que mires a la luna a los ojos 
seré yo la que te diga que no.

martes, 3 de diciembre de 2013

Cenizas (ALEJANDRA PIZARNIK)

La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su rostro 
con música

Pronto nos iremos

Arcano sueño
antepasado de mi sonrisa
el mundo está demacrado
y hay candado pero no llaves
y hay pavor pero no lágrimas

¿Qué haré conmigo?
Porque a ti te debo lo que soy
Pero no tengo mañana
Porque a ti te...

La noche sufre.

*Alejandra Pizarnik (Buenos Aires 29/04/1936 - 25/9/1972)
Poeta Argentina.

martes, 8 de octubre de 2013

Rostros de vos (MARIO BENEDETTI)

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto y por sabor.

Sin un temblor de más,
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna maldición.

Mis huéspedes concurren,
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor.
Yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan a su hambre
miran y miran
y apagan la jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos.
Y es una soledad
tan desolada.

*Mario Benedetti ( Montevideo 1920-2009)
Escritor y poeta uruguayo.