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domingo, 15 de febrero de 2015

Besos amanecidos

La mañana es más que café oscuro y amargo,
                                      mi desayuno preferido son los
besos amanecidos.

Un roce de labios, tu respiración
                                        y la mía al unísono,
eterno instante.

Pasiones alocadas que duran, horas, días,
                 toda una vida.

Con lo mejor que tienes me he quedado.

El whisky ya lo tomamos,
                                                                 los versos son
infinitos.

domingo, 30 de noviembre de 2014

VII


Todas tus guerras perdidas te dejaron lunares en la espalda
los recorro uno a uno, incesante,
hasta hacerlas completamente mías.

Quedaste limpio como un pájaro recién bañado 
y con el pico refregándome en la panza,
pero no daré la vuelta a verte.

Los mejores errores son aquellos
de los que no te queres arrepentir ni arrepentido;
y un poema que no te gusta no lo asesinas,
se lo edita hasta que mejora.

Me emborracho y vomito poesía,
es la manera más decente que he encontrado para escapar de tus besos,
y sobre besos hay mucho escrito.

Amar, esa desbordada sensación de saciedad
y de terror análogas.
Nos engañan en la cara, y no nos cuestionamos.

El amor no existe, dijiste, 
"es un estado que no todos alcanzamos".
Y desde ese momento no exististe para mí.
Porque cuando hay amor, no existe razón.

Tus ojos son las dos últimas puñaladas que necesito para acabar conmigo.
Y si no me salvo de tu vida,
que la poesía me salve de la muerte.