Páginas
viernes, 21 de junio de 2013
Ágape
Etiquetas:
Ágape,
Amor,
art wine,
átame,
que la poesía me salve de la muerte,
quien lo probó lo sabe,
quién soy y quién fui,
si hay amor no existe razón,
siempre en mi,
vino,
vino tinto
miércoles, 12 de junio de 2013
La enamorada (ALEJANDRA PIZARNIK)
Esta lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra Alejandra, no lo niegues.
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra Alejandra, no lo niegues.
Hoy te miraste en el espejo
y te fue triste, estabas sola
la luz rugía el aire, cantabapero tu amado no volvió.
Enviarás mensajes, sonreirástremolarás tus manos,
así volverá tu amado tan amado
oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo.
Oh, nada de angustias
ríe en el pañuelo, llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú.
Te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto, tanto
desesperada ¿a dónde vas?
desesperada ¡nada más!
*Alejandra Pizarnik (Buenos Aires 29/04/1936 - 25/09/1972)
Poeta Argentina.
sábado, 18 de mayo de 2013
Yo quisiera
Quisiera saber a dónde se esta yendo,
este amor que siento y no pude demostrarte,
que mi boca se empeñe en callarse
que mis ojos no pueden negarte.
Quisiera ver a dónde descansa mi felicidad,
cuando no estás conmigo,
cuando no puedo verte,
o cuando te siento lejano.
Quisiera entender porqué
sólo puedo verme en tus ojos
sentirme en tu piel,
escucharme en tus palabras.
Quisiera esta noche volar a tu cuerpo,
enterrarme en tu piel,
encontrarme con tus besos
y así volver a encontrarme.
No quiero perderme.
No quiero perderte.
Octubre 2012.
*Poema publicado en la Revista Cultural "HOJA DE PALABRAS" Nº 15,
del Grupo literario GRADA (Ledesma, Jujuy. Argentina)
domingo, 28 de abril de 2013
Espero (MARIO BENEDETTI)
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo...
*Mario Benedetti ( Montevideo 1920-2009)
Escritor y poeta uruguayo.
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo...
*Mario Benedetti ( Montevideo 1920-2009)
Escritor y poeta uruguayo.
jueves, 18 de abril de 2013
Otoño
El otoño entró para quedarse
Todos esos sueños que soñamos
Que vivimos
Se cayeron
Como pronto caerán
Las hojas de los árboles.
Tu rostro seco de emociones
Ya no siente
Ya no inspira
Ya no mira
Todo ha acabado.
Abril 2013.
Poema publicado en la Revista Cultural "HOJA DE PALABRAS" Nº 15,
del Grupo literario GRADA (Ledesma, Jujuy. Argentina)
viernes, 5 de abril de 2013
No me quieras más
"Tú lo sabrás un día. Entonces será demasiado tarde."
José Hierro
Quiéreme fuerte, quiéreme de frente, de espaldas y a escondidas.
Quiéreme en las mañanas heladas, en las noches lluviosas y en las tardes grises.
Quiéreme a medias, medidamente, y entera, atada a ti.
Quiéreme bajo la luna, adornada con rayos de sol ybañada por el mar.
Quiéreme como nunca, como siempre y para siempre.
Y cuando estés seguro de cuanto me quieres, no me quieras más. Ya será tarde.
Marzo 2013
José Hierro
Marzo 2013
jueves, 28 de marzo de 2013
Llénate de mí (PABLO NERUDA)
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien,
quiero ser tuyo,
es tu hora.
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.
Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.
Libértame de mí.
Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime,
esto que arde,
esto que sufre.
Yo soy esto que ataca,
esto que aúlla,
esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.
Libértame de mí.
Quiero salir de mi alma.
Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.
No, no puede ser,
no puede ser,
no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.
No puede ser,
no puede ser.
¿Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
¿Quién iba a exterminarme?
¿Qué designio, qué palabra?
No puede ser,
no puede ser,
no puede ser.
Libértame de mí.
Quiero salir de mi alma.
Porque tú eres mi ruta.
Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos,
Rompamos este camino juntos.
Será la ruta tuya.
Pasa.
Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.
Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mí mismo, perdidamente,
libre de mí, furiosamente libre.
Irme, Dios mío, irme!
*Pablo Neruda (1904-1973)
Poeta y diplomático Chileno.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien,
quiero ser tuyo,
es tu hora.
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.
Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.
Libértame de mí.
Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime,
esto que arde,
esto que sufre.
Yo soy esto que ataca,
esto que aúlla,
esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.
Libértame de mí.
Quiero salir de mi alma.
Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.
No, no puede ser,
no puede ser,
no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.
No puede ser,
no puede ser.
¿Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
¿Quién iba a exterminarme?
¿Qué designio, qué palabra?
No puede ser,
no puede ser,
no puede ser.
Libértame de mí.
Quiero salir de mi alma.
Porque tú eres mi ruta.
Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos,
Rompamos este camino juntos.
Será la ruta tuya.
Pasa.
Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.
Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mí mismo, perdidamente,
libre de mí, furiosamente libre.
Irme, Dios mío, irme!
*Pablo Neruda (1904-1973)
Poeta y diplomático Chileno.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



