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domingo, 28 de abril de 2013

Espero (MARIO BENEDETTI)

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo...

*Mario Benedetti ( Montevideo 1920-2009)
Escritor y poeta uruguayo.

jueves, 18 de abril de 2013

Otoño


El otoño entró para quedarse
Todos esos sueños que soñamos
Que vivimos
Se cayeron
Como pronto caerán
Las hojas de los árboles.
Tu rostro seco de emociones
Ya no siente
Ya no inspira
Ya no mira
Todo ha acabado.

Abril 2013.
Poema publicado en la Revista Cultural "HOJA DE PALABRAS" Nº 15, 
del Grupo literario GRADA (Ledesma, Jujuy. Argentina)

viernes, 5 de abril de 2013

No me quieras más

"Tú lo sabrás un día. Entonces será demasiado tarde."
José Hierro


Quiéreme fuerte, quiéreme de frente, de espaldas y a escondidas.
Quiéreme en las mañanas heladas, en las noches lluviosas y en las tardes grises.
Quiéreme a medias, medidamente, y entera, atada a ti.
Quiéreme bajo la luna, adornada con rayos de sol ybañada por el mar.
Quiéreme como nunca, como siempre y para siempre.
Y cuando estés seguro de cuanto me quieres, no me quieras más. Ya será tarde.

Marzo 2013

jueves, 28 de marzo de 2013

Llénate de mí (PABLO NERUDA)

Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame. 
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, 
quiero ser tuyo, 
es tu hora.
Soy el que pasó saltando sobre las cosas, 
el fugante, el doliente.

Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.

Libértame de mí. 
Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, 
esto que arde, 
esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, 
esto que aúlla, 
esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.

Libértame de mí. 
Quiero salir de mi alma.
Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, 
no puede ser, 
no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.
No puede ser, 
no puede ser.
¿Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
¿Quién iba a exterminarme?
¿Qué designio, qué palabra?
No puede ser, 
no puede ser, 
no puede ser. 
Libértame de mí. 
Quiero salir de mi alma.

Porque tú eres mi ruta. 
Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos, 
Rompamos este camino juntos.
Será la ruta tuya. 
Pasa. 
Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos
destrozando,
quemando,
arrasando 
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mí mismo, perdidamente, 
libre de mí, furiosamente libre. 
Irme, Dios mío, irme!

*Pablo Neruda (1904-1973)
Poeta y diplomático Chileno.

lunes, 11 de marzo de 2013

¿Qué es lo que me falta?


(a R.R.)

¿Qué es lo que me falta,
lo que te falta,
para que me aceptes 
y me quieras como soy?

No entiendo tus palabras
ni tu boca que dice te quiero.
Tus acciones no lo demuestran.
¡Cariño mío!

Tú,
mi mar perfecto,
mi viento en calma
donde quiero volar eternamente.

Tú,
querido mío,
no sabes el poder 
que hoy tienes sobre mí.

No entiendes de locuras,
de pasiones, 
de amores infinitos,
de vidas sin afanes.

¿Qué es lo que me falta,
lo que te falta,
para que me aceptes 
y me quieras como soy?

Si quieres subo hasta la luna,
hasta quedar sin aire.
porque así es como me siento
cuando no estas a mi lado.

O me lanzó al mar,
a nadar sin destino,
tan solo encontrarte
¡Ay, qué feliz sería!

Dime tú,
 querido mio
¿Qué es lo que me falta?
¿Qué es lo que esperas de mi?

Dame una pista para enamorarte,
para seguirte los pasos;
para que me aceptes 
y me quieras como soy.

domingo, 3 de marzo de 2013

Dios te lo perdone (ALFONSINA STORNI)

Tú me quieres alba, 
me quieres de espumas, 
me quieres de nácar. 
Que sea azucena 
Sobre todas, casta. 
De perfume tenue. 
Corola cerrada .
Ni un rayo de luna filtrado me haya. 
Ni una margarita se diga mi hermana. 

Tú me quieres nívea, 
tú me quieres blanca, 
tú me quieres alba. 
Tú que hubiste todas las copas a mano, 
de frutos y mieles los labios morados. 
Tú que en el banquete cubierto de pámpanos 
dejaste las carnes festejando a Baco. 
Tú que en los jardines negros del Engaño 
vestido de rojo corriste al Estrago. 
Tú que el esqueleto conservas intacto 
no sé todavía por cuáles milagros, 
me pretendes blanca 
(Dios te lo perdone), 
me pretendes casta 
(Dios te lo perdone), 
¡me pretendes alba! 

Huye hacia los bosques, 
vete a la montaña; 
límpiate la boca; 
vive en las cabañas; 
toca con las manos la tierra mojada; 
alimenta el cuerpo con raíz amarga; 
bebe de las rocas; 
duerme sobre escarcha; 
renueva tejidos con salitre y agua: 

Habla con los pájaros y lévate al alba. 
Y cuando las carnes te sean tornadas, 
y cuando hayas puesto en ellas el alma 
que por las alcobas se quedó enredada, 
entonces, buen hombre, 
preténdeme blanca, 
preténdeme nívea, 
preténdeme casta.

*Alfonsina Storni (Sala CapriascaSuiza 29/5/1892 – Mar del Plata, Argentina 25/10/1938)
Poeta y escritora Argentina.

sábado, 16 de febrero de 2013

Te recuerdo

 

(a G. C.)
Recuerdo tu sonrisa cómplice mientras una leve llovizna nos refrescaba el cuerpo.
Recuerdo tus palabras en mi oído: "Sos linda y te aprovechas de eso. Sonreís porque lo sabes."
Recuerdo cuando su mano juguetona me acariciaba a escondidas en público.
Recuerdo el momento en que me diste un beso en mi mejilla izquierda, muy cerca de mi boca. Temblé.
Recuerdo ese beso en cuanto el ascensor cerró sus puertas y al fin pudimos esta solos. Nos desahogamos de pasión.
Recuerdo cuando mientras me hacías el amor me dijiste que te mire a los ojos y me preguntaste si quería volver a verte. "Yo no te voy a compartir, te quiero sólo mio", te dije.
Recuerdo esa madrugada antes de partir, te miré, una sonrisa se dibujaba en tu rostro mientras dormías. Te desperté con un beso y me dijiste lo rico que olía. Te abrace, puse mi cabeza en tu pecho y nos quedamos callados esperando el momento de alejarnos. Suspiramos.
Recuerdo ese mensaje que me mandaste, y que alegró mi día, mi semana, mi vida sabiendo que no me habías olvidado, que también me recuerdas.
Recuerdo la forma en que me miras: cómo si no existiese nadie más, como grabándome en tu retina, como yo te grabe en la mía.
Te recuerdo así loco, real y tan fácil de recordar.

Noviembre 2012.